ET DIXI: NUNC COEPI.

25.8.12

Ya está.

Tristeza, capaz de rayar con palabras cada atisbo de pensamiento, capaz de plasmar y trasmitir un profundo desasosiego. Es inercial, ese ideal romántico del sufrimiento, es el más prolífero aquí, hasta que choca, de forma ocasional con la euforia.
Allí las palabras cobran vida, levantan su alma del papel y riegan los oídos de todos aquellos que estén a su alcance. Llenan de risas el aire. Revuelven el mundo con ese nerviosismo, con esa inquietud. Trepan por todo aquel que se abra de par en par, y de repente, rozan la alegría. Saltan por las nubes. Cantan, bailan, sonríen, de una forma en la que nada puede impedir que eso cambie. Un día, se calman, y oyen un silencio distinto, no duele, solo relaja. Se ha encontrado con la felicidad.
Donde las nubes son camas, y los saltos, ligeros, te elevan con invisibles alas. ¿Palabras? Ya no hacen falta. El placer de ese silencio reina en cada lugar. No puedes decir nada que describa lo que te llena, esta vez el ambiente rebosa de plenitud.







El ciclo vuelve a empezar, siempre con cristales rotos, pero no pierdes la esperanza, sabes que volverá.

24.8.12

We Nous Noi Wir

Cohibida por cierta decepción, y un poco de dolor, tal vez desilusión, volvía a sentir esa añoranza, esa que era imposible dejar de sentir, pero que a veces maquillaba de exasperación, y hacía difusa. 
Al fin y al cabo, todo queda en nada cuando lo quieres todo, cuando lo necesitas todo.
Un hueco en su garganta, en sus intenciones y en su fuerza le hacían acallar palabras que por dentro revolvían su cabeza, revolvían completamente todo lo que era ella.
Qué sensación tan fuerte era esa nostalgia, tan tenaz, tan persistente. Se cuestionaba si el silencio era ser fuerte, y volvían a inundar sus pensamientos esos gramos de decepción que la invitaban a restar realidad a su pretensión.
No es que aquello fuera tener razón, pues su puerta estaba abierta, de par en par, a la paz, la reconciliación. De hecho, llegados a este punto, ese era sencillamente su mayor anhelo.
Pero, como siempre, un pero, había perdido la fe en su forma de afrontar lo que pasaba. Los reproches no cambian, por tanto, algo no estaba bien. Intentaba armarse de una paciencia que no llenaba ni un retazo de sí misma.
Un consuelo llenaba los vestigios de su felicidad, la felicidad de sus recuerdos, con la certeza de que esta situación tenía fecha de caducidad. Romperían el desencuentro con el torrente que llevaban dentro.


Se llama amor, y hoy he leído en una foto "what come easy won't last, what last won't come easy", y la única certeza aquí es ese last, will last.



WE NOUS NOI WIR      
y todas esas formas de poner un sujeto a nuestra vida.




11.8.12

Dímelo.

En la aparente paz de sus calmados ojos, que dejaron durante unos instantes secos de manifestar la desazón que destrozaba su interior, leyó, dando palos de ciego, el letargo de su mayor anhelo.

El mundo se ha vuelto incomprensible. Ha dejado de estar cómoda aquí. Todos los equilibrios se han alterado, se rompió ese hilo fino del que tiraban escuetas sus fuerzas. Caminando sin rumbo se encontró rodeada de infranqueables murallas, invisibles a sus ojos, tangibles para sus manos. Pero sobre todo, ignorado por sus estáticos pasos, imposibles para su caminar. Se contento en su tristeza llamando a aquel etéreo obstáculo realidad.

Ahora que sus ojos sabían que su deber era abrirse, ahora que sus alas debían ser replegadas. Ahora, y como antes, quería oír que su sosiego aún la ansiaba. Quería seguir comprobando lo fácil que era atravesar barreras enganchados con las manos, enganchados con la mirada, enganchados con la risa, enganchados con el alma, enganchados. Quería comprar la dosis justa de estaño para sentir su abrigo. Quería que su lucha tuviera la armadura inaccesible de la intensidad de esos sentimientos. Quería que se le escaparan mil sonrisas al pensar en los recuerdos del futuro. Y quería, caprichosa, que esta vez fuera un capricho compartido, una realidad definida.

Acongojada, su mano abierta se contraía buscando a tientas aquella otra que la sostenía.


10.8.12

QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA QUE SEA MENTIRA, POR FAVOR...

9.8.12

¿Por qué tengo la capacidad de destrozarlo todo?

No tengo más instrumentos que palabras para llegar a donde estás. Ojalá estuviera allí entera para que miraras mis ojos, mis gestos, para que oyeras el tono de mi voz. Cometo el error de hablar sin cesar, pero creo en lo que dices, imagino tus ojos, tus gestos, el tono de tu voz. Relajo mi agonía, y vuelvo a la paz, tan solo hasta que me doy cuenta de que ha empezado la guerra. Me detesto por llevar tanto dentro y ser tan inútil como para convertirte en un incrédulo. Se me han agotado hasta las palabras, no me queda un hilo de voz. Estoy ahogada en la impotencia. No sabré ser mejor, pero todo es tan verdad, todo es tan de verdad...


Qué poco dura la calma, el color de esta felicidad, la armonía de los sentidos, la sonrisa. En la nube parece que nada puede tocarte, y no sabes que estás tú contigo. No sabes que eres como un puñal de doble filo, que arrasas y rasgas en todos los sentidos.

7.8.12

Estaba asomada a la ventana.

Estaba asomada a la ventana, con ese aire melancólico que la caracterizaba. Corría una brisa extrañamente fría. Su piel adquiría poco a poco ese tacto encrespado, quejándose de ese desagradable frescor que la helaba, aunque ella lo estaba disfrutando. En un rincón de su cabeza había un impulso de entrar en casa, de cerrar la ventana y acurrucarse en sí misma en busca del calor que había perdido, y sin embargo, todo su cuerpo yacía en paz. Estaba de pie, inerte, hasta su respiración era débil para no alterar el equilibrio de lo que miraba.

Dentro, desde el sofá, con unos ojos que entreabiertos que pedían a gritos volver a cerrarse, estaba él. Despeinado, aún en duermevela, pero sintiendo igualmente la brisa que ella había dejado entrar en sus sueños. Lo poco que sus ojos le permitían ver le hizo sonreír. Echaba de menos en el ambiente bohemio de aquella escena un cigarro que no le apetecía fumar. Se preguntó cuanto tiempo pasaría hasta que ella se diera la vuelta, y descubriendo sus ojos abiertos volviera al calor que se daban.

La escena bajo aquella ventaba, engaño de balcón que cubría las piernas de quien se asomara tan solo con unas barras metálicas, no era ni mucho menos parecida a la calma que ella estaba viendo. En aquella gran avenida coches, bicicletas, transeúntes, sin perder el ritmo, iban como locos de un lado para otro, fugaces en la vida de esa calle, que sin embargo, nunca se sentía sola. Se oían gritos, sirenas, charlas continuas, risas, se oía velocidad y aquel pitido nervioso que acompañaba a un semáforo semiverde. 

Pasados unos minutos, él no entendía que admiraba ella de una calle tan estridente. Qué placer sentiría de asomarse al caos de la realidad, sin saber, claro, la abstracción tan profunda de la mente de aquella, que divagaba en unas ilusiones cuyo protagonista yacía justo detrás.

Se dió la vuelta, sonrió, y sin cerrar la ventana, camino con premura a cubrirse con una manta en el mismo rincón de aquel sofá. Feliz de querer resguardarse del frío.






30.7.12

Leeme.

Todas estas experiencias a las que he decidido llamar mis abismos vitales destruyen toda la alegría, toda la esperanza, toda la felicidad y todo el positivismo que tú implantas en mi. Acaban con mis fuerzas, me extenúan. Pero no de esa manera, sino de la contraria. Quiero que esto acabe, quiero volver al éxtasis, quiero estar a tu lado, quiero oler tu pelo y pasear agarrando muy fuerte tu mano. Ya no quiero hablar de nada, no quiero dar esas explicaciones largas que desbordo, que se me escapan en mi agonía por pasar de la tempestad a la calma. Ahora que ya lo sabes,  prefiero dártelo en silencio. Quiero la mudez de nuestras miradas.
A veces pienso que serías capaz de renunciar a esto, no sabes como se me corta la respiración solo al leerlo..., son los momentos en los que más me asusto, más débil, más frágil me vuelvo. Esos momentos en los que quiero correr hacia ti y decirte a gritos lo mucho que te quiero, y de una forma u otra lo termino haciendo, haciéndote llegar resquicios de lo que llevo dentro. Tengo la impresión de que no dejo de cometer errores, de dejar pequeños detalles en ti que te llevan lejos, y eso va tan en contra de lo que siento... No sé ni como trasmitirte esto, las palabras se me quedan cortas, de tanto querer repetirlo es como si se fuera a borrar, pero te llevo dentro, no te puedo sacar, no te quiero sacar.
Quizás aún no te has acostumbrado a mi turbación, a mis que si sí, que si no, a mis vueltas, a mi confusión. A mi tendencia caprichosa, y a la impulsividad que solo me deja morderme la lengua después de hablar. Sin embargo, a pesar de eso, todo me sale de dentro, tengo alto el grado de sinceridad, y altísimo el de seguridad. No sabes cuanto anhelo ser tu felicidad, pero sobre todo tu felicidad, a secas.
Nos percibo como a dos huracanes, ambos con una fuerza descomunal. Al final somos dos mundos distintos, pero se nos escapan nuestras similitudes. Tenemos tendencia a presuponer cosas del otro, a sentir miedo los dos, nos ahogamos cada uno a nuestra manera, pero al mismo tiempo. Pero me gusta más cuando estamos a salvo, enganchados, sin ganas de soltarnos, cuando decimos 'no se quieren como nosotros', es mi frase favorita.
Que no te decepcionen los cambios, que es evolución, que no te decepcione yo... No quiero que nos perdamos, porque veo tan sencillo encontrarnos, que cuando no lo hacemos se me van derrumbando encima todos los sueños. El problema es la fuerza que se crea al separarnos, que hace abismos donde juntos solo hay pequeños obstáculos. Por ti quiero saltarlos todos. 
Siento cerrarme en mi misma, llegar tarde a comprenderte. Pero llego, no me cierres la puerta nunca, acógeme en tus brazos, guárdame siempre un sitio a tu lado, que es el único lugar del mundo donde necesito estar.



28.7.12

Sigue por ahí.

Se me escapa el alma mientras siento que se me vuelan los sueños. Soy tan tonta que ni lo entiendo. ¿Soy culpable? ¿O hay ambigüedad? ¿Es mi camino? ¿El tuyo quizás? No me rindo, quiero ser todo. Quiero perseguir y ser bien recibida. Aún así, sin pensarlo, pero habiéndolo intentado, puedo no ser yo, puedo no ser suficiente. Eso me asusta, eso me frustra. Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así. Sigue por ahí...

25.7.12

Sdfgrhjkljhgfgrhtjyukjmhngbtryjukilkujyh.

SIN TI LAS EMOCIONES DE HOY SOLO SERÍAN LA PIEL MUERTA DE LAS DE AYER.



Con el viento frío que se coló por esa rendija de la ventana llegarón, calarón, sin avisar, tus palabras. Disculpa mis molestias, que yo trato de disculpar las tuyas. Es efímero mi estado, como quizás sea tarde para demostrarlo. Pero sé que lo sabes, y que lo que se vuelve algo más persistente es cada enredo. Lo siento, lo siento por lo que llevamos dentro, y por las barreras que sin querer vamos construyendo. Tal vez deberías saber que a mi no me cuesta derrumbarlas, y que querría hacerte alcanzar la mayor de las plenitudes, aunque bueno, mi egoísmo me lleva a quiera que eso pase soldándote a mi lado. Ojalá llegue a cumplirse, ojalá sea este sueño tan mio como tuyo, ojalá seamos nuestros. No puedo escapar a este bucle de sentimientos. Volvería a ciegas si alguna vez me perdiera. Volvería a rastras si alguna vez me echaras, llegaría a suplicarte que te me engancharas. No me sueltes nunca, mi mayor capricho, que solo podré ver cumplido si también tienes tú el mismo.



24.7.12

Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así.

SOBRAN LAS PALABRAS PARA DECIR LO QUE YA SE SABE. FLOTANDO CUAL PÁJARO EN EL AIRE. LLENANDO CUAL ÁTOMO DE OXIGENO ESTE AIRE. SUBE A UN RITMO VERTIGINOSO, CON UNA FUERZA SOBREHUMANA, CON UNAS IDEAS QUE IRRADIAN LUZ.

Y lo dices así, qué suerte, felicidad, qué bonito nombre tienes.



15.7.12

No te apagues.

¡¿Pero qué pasa?!
¿Cuál es el problema?
¿A dónde hace falta llegar?
¿Es que vamos a perder?
¿Es que acaso no es suficiente?
¡Grítame! ¡Por dios!
En todos los sentidos, hacia todos los lugares.
Acaba con las dudas, acaba este final;
que a un paso estamos de empezar a andar.

Este cúmulo de irascibilidad,
capacidad de destrozar el mundo sin sentido,
perdida en el compás.
Es injusto este pánico, injusta esta oscuridad.
Subibaja estomacal de nervios.
Voy a morir en esta incertidumbre.
Estoy tocada y hundida en esta impotencia.

Regálame luz.

13.7.12

Y en el vaivén de planes sin marcar cae sobre ti la bomba universal.

Lo podemos llamar miedo, o pánico, o terror, o tal vez freno, falta de desenfreno, impotencia o involución.
Que se va, que se pierde, que se escapa, se van bajando los humos y apartando las miradas.
¿De qué tienes miedo?
En lo cómodo de la felicidad, de repente, llegan sin avisar los cambios. Suena la alarma, ya ves, el miedo. Y lo curioso, y lo peor, es que aparece un nuevo miedo, el miedo de hasta donde serás capaz de llegar por miedo. No en positivo, más bien un qué serás capaz de sacrificar, qué echarás a perder.
Ese nudo en la garganta como quien no quiere la cosa, y esos ojos inundados que parpadean lluvia.
Quizá es muy difícil, por falta de costumbre, por vivir tan escondido en la cara mala de un todo, pero por favor, que vuelva, que no se vaya, que no huya. Guárdala, protégela, ayúdate a salvarte/me/nos
Magia. Ilusión.



No te decepciones más, no le des más vueltas, no te ahogues en mi locura, déjame hacerte feliz con lo que tengo, no te escondas, no te vayas, no me rompas. Te prometo hacerlo fácil a partir de ahora, al fin y al cabo, en palabras de Pereza, llevándote tan dentro, no puede ser muy complicado.

29.5.12

Es abrir la ventana y que con su brisa entre una melodía callejera.

El silencio es mi agonía. 
Su ruido sordo me revienta dentro como el más atronador sonido.
Mi paz se vuelve una guerra. 
Querella interna del quiero y no puedo.
Me condeno en mi impaciencia, y me encadeno a mis palabras.
Y no obstante, salen a correr descontroladas.
¿Qué?
Me sereno y voy desechando mis caprichos.
Me ahogo en una calma, hipocresía de mis recovecos, necesidad de mis anhelos.
El cúmulo de injusticia que exhalo puede evaporarse, llover en otra parte.
Yo solo quiero, yo solo busco, yo solo deseo.
Y voy huyendo, pero me encuentro.
De entre todas mis palabras, adiós pero.



22.5.12

Pánico.

Dime lo qué estás pensando. Dime hacia dónde discurres, hacia dónde divagas. 
Fustígame en mi culpabilidad, pero deja intacta mi incertidumbre.
Dime que me echas de menos, que me extrañas.
¿No se eternizan tus minutos lejos de nuestra cumbre?

Nunca diré que no fuí yo, pero necesito una guía de impaciencia.
Encabeza mis silencios, y mi musicalidad, nunca diré que fue con inocencia.
Vuelve del letargo, hazme agonizar fuerte, o roba toda mi agonía.
Sácame de la locura que hago tuya siendo enteramente mía.


20.5.12

Aún quedan vicios por perfeccionar en los días raros.

Para limpiar el alma, a veces, hace falta hablar, hablar sin parar. Quejarse. Lamentarse. Dejar ir de alguna forma esa fuerza que solo causa desgarros. Gritas. Lloras. Puedes aullar, gruñir, sacar en cualquier dirección las uñas, en defensa de un algo que dentro de ti solo te hace daño. Dentro de una burbuja de desengaño. La comprensión se escapa a la limitación de tu mira. A pasos lentos y cansados el mundo se hace grande, absurdo, y te escondes en sus cavernas, donde nadie te encuentre, donde nadie pueda ni tocarte. Entre vaivenes de oscuridad, que algún día fueron luz. Idiota de ti, que no sales a tomar los rayos de ese sol cegador que te espera. Sal. Corre. Huye de la guarida que te retiene.

El mundo es grande, y es solo tuyo. Cada inspiración es un soplo de vida, y cada carcajada que sueltas, aliento de otras tantas. No sé como explicarlo, pero de tanta luz estoy colocada. Me encanta subir peldaños del subsuelo al extrarradio del cielo. Estoy atónita, mirando sin cesar el hueco de oscuridad desvanecido, en la plenitud de esta ausencia. Tantas formas de estar vacía, para darte cuenta de que pase lo que pase, siempre se puede encontrar el camino que te llena. Y así, fluctuando, sin sentido, está esta felicidad. Se resbala por mis manos, sube y baja, recorre mi espina dorsal cual escalofrío, me hace cosquillas, y yo me río, sucumbo a ella como una niña, con inocencia.

De vicio, dejo de ser un vicio.


30.4.12

No sé estar tan callada.

No puedes juzgar mi silencio, más no por falta de juicio, sino porque ignoras el origen de cual acusada mudez. No obstante, puede que sea yo, en mi ingenuidad, quien este infravalorando lo certero de tus conjeturas, pues son simples y llanas conjeturas. Todas las florituras de mis palabras pueden ser producto de mi marcado afán de omisión de la causa, y seguirá siendo así, no tengo razón para revelar cualquiera que pudiera ser. De hecho dudo de mi fe en algún argumento lógico, de su remota existencia. Es más, dudo de tu gratuita convicción del absolutismo del dichoso silencio. No hay camino estéril que no llenen mis palabras, ni cárcel plausible que frene su extensión. Podré estar siendo parcial, y podré estar dándoles un trato de claro favor, pero le pediré que lo comprenda, ellas llenan mi vivir inundando el blanco impío de mi cabeza de fervorosos colores.


¡Qué alegría más tonta!



Entre salto a salto, día a día, me gusta pensar, por qué no, que esto, sin medidas, es una triste, tal vez feliz, oda a la alegría.



12.3.12

Yo sólo busco que me tiemblen las piernas.

Fue un instante. Un flash de terror. No tenía identificación. No sabía qué lado de la balanza era el que el miedo había inclinado. No obstante, se temía lo peor.

Y así con los pelos de punta, flojera en las piernas y el estómago revuelto se quedo quieta mientas salió mentalmente corriendo. Sus ojos se cerraron, aunque puede que estuvieran abiertos. Fluvial torrente, piel de gallina omnisciente. Dónde está la cordura por esta carretera tan estrecha, tan oscura. 

Sin cesar, ir y venir, su cabeza mezclo ideas, mezclo formas, percepciones. Su cabeza opacó luz, veló colores.

De repente muy fugaz, desde el principio hasta el final, ese espasmo, sacudida, tiritera, esa impresión. Sus ojos, aún abiertos, se abrieron de golpe. Y la realidad, entre temblores, volvió a su sumisión.



28.2.12

Todos tus pasos son mis alas.

Me agobio. Me falta la respiración. Me encojo, y desde el centro de mí misma voy haciéndome más y más pequeña. Es intentar tomar algo de aire y despertar el efecto contrario, perder todo el oxigeno que para salvarme había almacenado.

Cuando me desvelo. Cuando se me desvela la mente. Los cinco sentido, los seis, los siete. La búsqueda incesante de comprensión entre cada recoveco. Relación fugaz, pérdida de conciencia. Pseudomiedo y psicosis. Rayos de luz de ese sol fuerte, caliente, con poder de levantar pasión en las células de la piel, de hasta calar dentro. Pero la noche llega, es invierno, y como comprenderás, el frío también sabe calar los huesos.

No diré ni una palabra, que está claro que se las lleva el viento, estando bien enganchadas saben arrancar dolor seco. El alma es fustigable por si sola. Ya sabes la tortura. Darle vueltas a las cosas.



Con la voz un poco rota, ya aprendería a cantarla. Era una cuestión de descubrir que esa letra, le gustaba.

"Todos tus pasos son mis alas,
tus anhelos cada una de mis taras.
Hay una luz, viene hacia aquí...
Cógela al vuelo.

Que los vientos nos traigan siempre un nudo en la garganta."




16.2.12

Mmmm.

No estoy jugando a este juego. Pérdida de ridícula calma. A ver que se trae entre manos esa zorrita insensata. Controlados quedan, creas lo que te creas. Más es este devenir confuso un peso que redundantemente pesa. Sin alarmas, con intermitentes, luces de colores y gritos de vacío. En serio, que no es alarde, es critica constructiva. No tiene sentido, ni tiene vicio. Es aburrimiento pasivo. No es para que lo entiendas, osadía absurda sería. Ni para un destinatario que se salga de los límites de esta cabecita. ¿Despierta? ¿Viva? ¡Viva! De verdad, es todo sin más. Adoro la gratuidad, y el sentido que sin perderse el camino no supo hallar.